¿Qué hacer ante el nombramiento ilegítimo de Ismael Peña como rector de la Universidad Nacional de Colombia?

Ante la imposición del nuevo rector José Ismael Peña, es preciso recordar que las victorias las hemos ganando con la lucha y la organización estudiantil y no por las vías legales. ¿Qué debería hacer el movimiento estudiantil ante esta arremetida de la derecha?

OPINIÓN

Steven García

2/23/20263 min read

En un ambiente de incertidumbre dentro de la Universidad Nacional de Colombia se ha posesionado el señor José Ismale Peña como actual rector de la universidad; tras dos años de lucha estudiantil por la constituyente universitaria, luego de un paro de más de dos meses en el que los estudiantes, trabajadores y docentes exigían que se respetara la consulta y que se posesionara el rector legítimamente elegido por la comunidad universitaria, Leopoldo Munera fue posesionado en el año 2024. No obstante, el año pasado se da su destitución por el Consejo de Estado que falla en contra de su nombramiento, y se deja como rector encargado a Andrés Felipe Mora, cercano a las luchas estudiantiles y al exrector Munera, pero que luego de la decisión del Tribunal superior de Bogotá que restituye los derechos del señor Ismael Peña, Mora renuncia el 19 de febrero para darle paso al nuevo gobierno universitario de José Ismale Peña.

En este panorama, bajo la movida legal que muchos sectores dentro y fuera de la universidad han movido para que siga en permanencia un rector u otro. El fetichismo leguleyo que ha jugado muchas veces en contra del movimiento estudiantil, hoy es acatado con vehemencia por la mayoría de sectores, este panorama y estas decisiones son eminentemente políticas y ya no podemos seguir conciliando con las leyes que tanto ha torpedeado la democracia universitaria.

En este portal web, hemos denunciado el reordenamiento y el reagrupamiento de la derecha dentro de la universidad nacional, y es preciso recordar que ya no se trata únicamente de discusiones sobre la autonomía y democracia, sino que esta problemática es más profunda, se trata de la lucha político-ideológica que se libra dentro y fuera de la universidad, la derecha quiere seguirse apoderando de una de las universidades públicas más importante del país y la que más recursos tiene.

Tras la posesión ilegítima de José Ismael Peña como rector de la UNAL, tenemos varias consideraciones:

1. Las vías del derecho no son garantía de Justicia.

El tribunal superior de Bogotá no consideró las voces de toda la comunidad universitaria nacional y pasó por encima de sus luchas y decisiones colectivas. Esto sienta un precedente sumamente peligroso para las universidades públicas del País, un atentado contra la Autonomía Universitaria.

2. Proteger y avanzar con el Proceso Constituyente es tarea de todxs.

Como comunidad universitaria en un proceso constituyente es urgente que rodeemos el trabajo de la Mesa Constituyente, se le deben brindar garantías reales de participación política y es necesario que empiecen a funcionar los mecanismos para la participación plural y democrática.

La Mesa Constituyente está en alerta de ser torpedeada por intereses de la administración entrante, es fundamental que participemos de este escenario político y seguir organizando la lucha para que pueda ser aprobada la constituyente universitaria.

3. Desarrollo y culminación oportuna del Plan De Desarrollo Universitario (2024-2027):

Para mantener una armonía institucional que garantice el bienestar estudiantil, dignificación del trabajo y fortalecimiento de las sedes de presencia nacional

4. Exigencia permanente de la renuncia de Ismael Peña a su cargo:

No es legítima su elección, no hay reconocimiento de la universidad de su autoridad y es una ficha del juego de Paloma Valencia y el Uribismo que pretende continuar la corrupción y la privatización en la UNAL.

5. Encuentros estudiantiles

Llamado a las Universidades públicas y privadas del país hacia un Encuentro Nacional Estudiantil, y en Bogotá a un Dinamizador Distrital amplio, con el objetivo de hacer los balances sobre la pasada reforma educativa aprobada, las nuevas agendas en Educación y las luchas universitarias en vísperas de un nuevo Gobierno Nacional y Congreso de la República.

Nos queda entonces la pregunta ¿Serán necesario las vías de hecho y la presión permanente para que seamos realmente escuchadxs?